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Tema: Creación del Colegio de Profesionales Arqueólogos del Ecuador

La creación del Colegio de Profesionales Arqueólogos del Ecuador (CPAE) es un paso importante para la arqueología ecuatoriana. Por lo tanto, es deber de los arqueólogos apoyar y enriquecer esta iniciativa mediante la generación de propuestas para la defensa de la arqueología, de los yacimientos, la práctica arqueológica y redefinición de los textos legislativos inherentes.

Un colegio, por su etimología, debe reunir miembros de una misma corporación o cargo en un espacio de discusión y debate abierto e innovador, con las demás autoridades políticas o gremial.

Frente a la creación y, más que todo, a la elección de la primera directiva, algunos comentarios y criticas salieron a la luz.

Frente a eso, es deber del portal Arqueología Ecuatoriana abrir un foro de debate e intercambio de propuestas e ideas alrededor de la creación del CPAE a todas la voces de la arqueología ecuatoriana. Esta discusión tratará de ofrecer propuestas, reflexiones, soluciones para fortalecer y enriquecer el colegio, su funcionamiento y la representación de los arqueólogos ante las autoridades.

Espereamos que éste sea un debate abierto a todos, respetuoso de todos y enriquecedor. También espero que los miembros fundadores del CPAE así que los demás arqueólogos consideraron los comentarios y propuestas publicados en este foro para el futuro.

Tales bibliotecas con múltiples secciones que clasificamos, movemos, readecuamos, para que lentamente se recompongan nuestras identidades. [Viviane Chocas, Bazar Magyar]

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Re: Creación del Colegio de Profesionales Arqueólogos del Ecuador

Para facilidad de los lectores ponemos a continuacion lo que consideramos ser la primera contribucion al debate:
Va firmada por el colega César I. Veintimilla Bustamante



Estimados Colegas:
Cuando supe que el Colegio de Arqueólogos era una realidad pensé que su legalización no pudo ser más oportuna dada la coyuntura política de cambios que estamos viviendo en el Ecuador. Pues se había hecho realidad algo que por más de una década habíamos estado necesitando y que por razones legales (como el bajo número de arqueólogos profesionales ecuatorianos en esa época existente) no se lo había logrado. Vaya entonces mi reconocimiento a la Directiva Provisional en especial a su Presidente, Fernando Mejía.

Si bien la conformación de un Colegio de Arqueólogos Profesionales es un paso importante más aún lo es hacerlo funcionar, perdurar y, sobre todo, que cumpla con los objetivos para el cual fue creado. Esta comunicación justamente va encaminada ha hacer algunas observaciones que a mi criterio deben considerarse para que el Colegio se robustezca y sea la entidad que dé las pautas para el establecimiento y desarrollo de la arqueología científica en el país.

En primer lugar, como es de conocimiento de ustedes, el día 23 de noviembre del año en curso 8 colegas se reunieron en la Subdirección del INPC en Guayaquil para elegir a una nueva directiva sin observar los artículos 55 y 56 del Capitulo 7: de las Elecciones (ver estatutos en este Blog o en archivo PDF). Así por ejemplo no se convocó a una Asamblea General que tenga por finalidad la conformación del Comité de Elecciones y tampoco existió una propuesta o plan de trabajo que debió presentar la directiva auto-elegida con UN MES DE ANTICIPACIÓN.

Dado que la auto-elegida Directiva del CPAE ha violado expresas disposiciones establecidas en el Estatuto, es necesario hacer algunas correcciones para evitar vacíos legales que pueda tener consecuencia negativas en el futuro. Ante lo cual me permito hacer algunas sugerencias que las pongo a consideración de la comunidad arqueológica.

1) Que se mantenga la Directiva Provisional. Según ha mencionado el Presidente actual, Fernando Mejía, no puede seguir, en todo caso bien lo puede reemplazar el Vicepresidente que tengo entendido es el colega Francisco Sánchez.

2) Que la Directiva Provisional haga un llamado a todos los arqueólogos profesionales que no firmaron el Acta de constitución para que se integren al Colegio, esto va a permitir contar con un mayor número de colegas y tener más opciones de conformar listas, además se hace justicia a todos aquellos que por no haber concurrido a la primera reunión no se nos permitió firmar el Acta de constitución, pero que sin embargo hemos estado directamente inmersos en el proceso.

3) Aquellos colegas nacionales y extranjeros que se graduaron en universidades extranjeras tienen todo el derecho de pertenecer al CPAE, si así lo desean, con el único requisito de que sus títulos hayan sido notariados por la embajada del Ecuador en el país donde se graduó. Al CPAE lo que sí le compete es establecer que el título obtenido en el extranjero esté debidamente legalizado con lo cual demuestra que el(la) colega son profesionales.

El ingreso de nuevos miembros permitirá democratizar el Colegio y nutrirse de elementos nacionales y extranjeros que son valiosos para el desarrollo de la arqueología. Lo contrario sería seguir manteniendo una posición sectaria que es la antítesis de un cuerpo colegiado. Si esto no es posible entonces yo personalmente no me siento representado por una directiva auto-elegida que me lleva a pensar más en una junta de “panas” de una unidad académica.

César I. Veintimilla Bustamante
Arqueólogo-Antropólogo

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Re: Creación del Colegio de Profesionales Arqueólogos del Ecuador

En oportuna comunicación envié felicitaciones por la creación de la CPAE, y que reitero nuevamente en esta ocasión. También solicité una copia de los estatutos que me fuera remitido por Fernando Mejía, gentileza que también agradezco.

Obviamente, era necesario saber el marco de referencia o los contenidos que dan vida al mencionado Colegio antes de proceder a la solicitud de ingreso al mismo.

En el CAPÍTULO SEGUNDO: DE SUS FINES Y OBJETIVOS, art. 9, literal (a), se lee:
“Agrupar en su seno a todos los Arqueólogos que tengan un título académico profesional en arqueología” (subrayado mío).

En el CAPITULO TERCERO: DE LOS MIEMBROS DEL COLEGIO DE PROFESIONALES ARQUEOLOGOS DEL ECUADOR, Art. 13, que trata de los requisitos para ser Miembros, se especifica que los arqueólogos ecuatorianos deben tener “…título académico profesional… en Arqueología o equivalente…”. (Literales a y b).

Mi preocupación se traslada, obviamente al contenido o al sentido de la palabra “equivalente”, razón por la cual hago extensiva esta inquietud para la aclaración respectiva; más aún, la preocupación se acrecienta cuando en el literal (c) del mismo artículo se exige a los “Extranjeros nacionalizados” un título en Arqueología exclusivamente, situación que llama poderosamente la atención.

No es mi intención reeditar viejas controversias respecto del estatuto de la arqueología en el marco de la Ciencias Sociales, pero me parece oportuno conocer el punto de vista de los “profesionales arqueólogos” que han promovido esta iniciativa, tanto para fines prácticos (¿inscripción obligatoria para ejercer la profesión?) como de contenido (arqueología como ciencia y su relevancia, o las maneras de hacer y proyectar la arqueología desde la perspectiva de la teoría, el dato y la praxis).

La inquietud no es gratuita, tanto más que hemos recibido la noticia que se reabre “El Centro de Estudios Arqueológicos y (sic) Antropológicos” en Guayaquil; también la apertura de la Licenciatura en Arqueología y gestión del patrimonio en la UPSE;  existe una “Maestría en Arqueología e Identidad” en la Universidad Central con estudiantes que tienen títulos diversos, especialmente de “profesores” que en su vida han realizado una investigación arqueológica (¿serán reconocidos como equivalentes?).

Me parece que es necesario poner “orden y claridad en la propia casa”, para proyectarse a la sociedad con veracidad, congruencia y legitimidad.

Re: Creación del Colegio de Profesionales Arqueólogos del Ecuador

Quito, 7 de Enero del 2008

Señores Arqueo-ecuatoriana y colegas en general

Les escribe Fernando Mejía, Ex-presidente provisional del Colegio de profesionales arqueólogos del Ecuador, desde su conformación el día 25 de febrero del año 2005, hasta el día de elección de la actual directiva el día 23 de noviembre del año 2007.

Al conocer de la apertura de este foro y de las interrogantes presentadas por el colega Cesar Veintimilla, supe que en representación de las acciones tomadas en esto dos primeros años de trabajo de “Pre-colegio”, debía ser el primero en contestar nuevamente a Cesar todas sus inquietudes.

Pero antes de hacerlo, presentare para conocimiento general un breve resumen de la labor realizada en estos dos años de gestión.

La intención de crear el COLEGIO DE PROFESIONALES ARQUEÓLOGOS del ECUADOR existió no solo con el deseo de reunir dentro de una membresía a las decenas de investigadores que se encuentran trabajando en la actualidad, sino consolidarnos como una agrupación científica, gremial y profesional, independiente de todo partido político, escuela científica, filosófica o creencia religiosa, con el objetivo principal de representar y defender a los miembros de la comunidad arqueológica, promover el desarrollo de esta disciplina, integrarnos de mejor manera en la futura capacitación profesional, defender el patrimonio arqueológico, y difundir el trabajo de la comunidad arqueológica a la sociedad ecuatoriana.

Como antecedente menciono que el 25 de febrero del año 2005 se reunieron en la ciudad de Guayaquil 15 colegas, que en concordancia con lo antes mencionado firmaron el acta de constitución del Colegio, lo que a partir de esta fecha generó una serie de reuniones, tanto en Guayaquil y Quito, tratando de trabajar sobre tres aspectos específicos:

•    Legalización y elaboración del estatuto del CPAE,
•    Elaboración de un borrador sobre la Reglamentación interna, definición de estándares de trabajo y códigos de ética para sus miembros,
•    Análisis de la ley de Patrimonio y Reglamentos del INPC para una propuesta de cambio (el que debió ser desarrollado por varias comisiones de trabajo elegidas y que lastimosamente nunca se concretaron).

Los dos últimos puntos deberán ser considerados y culminados en el plan de trabajo de la siguiente directiva, ya que la Directiva provisional pretendió únicamente dejar lineamientos establecidos para que sean aceptados por una directiva oficial.

La búsqueda de jurisdicción entre los ministerios del estado para que avale la creación del colegio fue la labor inicial, determinándose que el Ministerio de Bienestar Social debería ser el ente que tramite nuestro nacimiento.

Los requisitos básicos que pedimos para la formación del colegio (de los 15 miembros fundadores) fueron entregados muy tardíamente por múltiples razones, ya que el primer fólder con la documentación completa fue entregada al Ministerio de Bienestar Social en Quito (ahora de Inclusión Económica Social) el día 13 de octubre del 2006, el cual fue rechazado y vuelto a presentar nuevamente en Guayaquil y posteriormente nuevamente en Quito, ya que ninguno encontraba jurisdicción tal cual estaban planteados los estatutos para la formación del Colegio. Con cambios sutiles fueron aceptados y legalizados mediante acuerdo ministerial 0187-MIES el día 22 de octubre del año 2007.

Para el 29 de ese mismo mes se informaba a la comunidad arqueológica nacional de la creación del colegio y de una inminente convocatoria a una asamblea General para la elección de una directiva oficial y al mismo tiempo se hizo el llamamiento a los interesados a formar parte de la institución que envíen su carpeta personal.

Se realiza inicialmente la convocatoria para el día 16 de noviembre del año 2007, y por petición de la mayoría de miembros, se aplazó para el día 23 de noviembre, lo cual fue confirmado personalmente a todos los convocados. De los quince miembros facultados a votar, tres justificaron su inasistencia a la convocatoria y los doce restantes confirmaron su presencia, de los cuales solo ocho asistieron a la reunión. Los presentes representaban la “mitad mas uno” de los miembros activos del colegio (tal como reza el art. 38 del estatuto vigente), por lo que se procedió a iniciar la reunión, teniendo como orden del día:

1.    Aceptar la postulación inmediata de una o más listas para la conformación de la directiva oficial del Colegio de Profesionales de Arqueólogos del Ecuador, debido a la inexistencia de un pronunciamiento de listas concursantes, durante el lapso de tiempo otorgado entre la convocatoria y esta reunión.
2.    Elección de la primera directiva del Colegio de Profesionales de Arqueólogos del Ecuador y su respectiva posesión.
3.    Elaboración de un plan de trabajo de la nueva directiva electa y posesionada, junto a los presentes.
Obteniéndose como resultado la elección de los siguientes colegas:

PRESIDENTA     Victoria Domínguez Sandoval
VICEPRESIDENTE     Fernando Mejía Mejía
SECRETARIA     Amelia Sánchez Mosquera
TESORERO     Telmo López Muñoz
PRIMERA VOCAL     Maritza Freiré Paredes
SEGUNDO VOCAL     Jaime García Cornejo
TERCER VOCAL     Andrea Palacios Marussich

Notificación que fue efectuada a toda la comunidad en el informativo CPAE-2007 con fecha 24 de Noviembre del 2007 y legalizada en el Ministerio de Inclusión de lo Económico y lo Social, mediante oficio No. 2951-DAL-OS-FCH-2007, reconociendo a esta directiva por el periodo 2007-2009.

Ahora bien, en contestación a la carta enviada a Cesar Veintimilla y a todos los que  junto a él piensan que hubo errores, falta de visión, manipulación, o una mal intencionada exclusión de ciertos colegas a nivel nacional, esclarezco lo siguiente:

En primer lugar y  efectivamente se tomo un mes entre el primer llamamiento a reunir la asamblea y la fecha de la convocatoria en mención. En ese tiempo no hubo ningún pronunciamiento de los colegas a la formación de una lista a elegir, ni un escueto plan de trabajo, como reza el art.56 del estatuto en vigencia, a lo cual tuvo que tomarse una medida urgente, caso contrario hubiéramos tenido continuos aplazamientos de reuniones sin concretar y sin una directiva establecida, que por ende provocaría un mayor letargo en las actividades del colegio (no olvidemos que desde la primera reunión han pasado 2 años 9 meses para su formación).

Pero esto realmente no me incomodó ya que la participación “voluntaria” de los colegiados se irá robusteciendo a medida que el colegio siga fortaleciéndose.

La siguiente pregunta planteada fue la falta de incorporación de nuevos miembros, que de una u otra manera no pudieron asistir a la reunión de constitución del Colegio, obteniendo por ende una no inclusión dentro de la nueva directiva.

Lo que se resume en dos puntos básicos:    
1.    Basado en la función que ejercía la directiva provisional, cuyo único objetivo fue la formación y legalización del CPAE, quedando fuera de mi jurisdicción la incorporación de nuevos integrantes; debido a esto, es que la convocatoria a reunirse el 23 de Noviembre fue restringida únicamente a los 15 miembros activos.
A esto se suma la siguiente pregunta ¿por qué no se incluyó nuevos miembros durante el tiempo que demoró la formación del CPAE?, bien, pues… si un año siete meses demoró recuperar los requisitos de 15 colegas, imagínense cuanto tiempo más debíamos esperar para que otros se incluyan, por lo que se estableció que los nuevos ingresos estén a cargo de la directiva permanente, ejemplo de esto fue la respuesta que se le dio a todos los colegas que presentaron esta inquietud.

Por otro lado si incluíamos a nuevos miembros en la reunión del 23 de Noviembre para que sean parte del colegio y por ende sean también elegibles, el verdadero desempeño de esta directiva provisional habría sido tergiversado, saliendo completamente fuera de los márgenes de su función, lo que si sería una verdadera causal de desprestigio del colegio, existiendo además un desconocimiento del mérito que tienen los miembros fundadores.

Ahora bien, como todos saben los colegas que quieran ingresar al CPAE deberán presentar los requisitos necesarios para esto y que son de conocimiento general (informativo CPAE-2007). Una vez se haya realizado la recepción del primer pedido de adherencia al CPAE (que ya ha sido recibido); la directiva oficial, deberá designar una comisión de trabajo permanente, que analice la documentación recibida a fin de presentar un informe de análisis para que se proceda o no a la adherencia.

La directiva citará al miembro postulante a asistir a la siguiente asamblea (general o provisional) para que en pleno se acepte o no su inclusión, pasos que deben ser acatados por todo colega que quiera pertenecer al CPAE.

2.    A lo ya mencionado se adhiere la falta de una reglamentación interna al estatuto vigente que haya sido revisada y aceptada por una asamblea (general o provisional) en pleno que permita establecer lineamientos coherentes a los objetivos del colegio y al quehacer arqueológico nacional, a fin de no dejar brechas inconsistentes a futuro.

Aquí no solo se incluyen la reglamentación de quien y como debe ingresar un miembro, como le preocupa a Cesar, sino desglosar de mejor manera los derechos y deberes de lo miembros, definir el tipo de contravenciones que el CPAE no deberá permitir y las sanciones a la mala actuación de los colegiados en contra de la imagen de la institución.

Al tener en este momento un borrador de la reglamentación, la directiva siguiente deberá revisarlo y aceptarlo y mal podríamos actuar de una manera tan improvisada, sin basarnos en una documentación final.

Efectivamente pedir una certificación de los estudios de los colegas realizados en el exterior es necesario, pero no es el punto central de la reglamentación faltante y es por eso la necesidad a trabajar en ellos.

Aunque es la representante actual del colegio (Victoria Domínguez) quien lo debe comunicar, me permito mencionar que el CPAE inició conversaciones con el CONESUP para ver que solución tenemos sobre esta disyuntiva.
Recordemos que los miembros que formamos el colegio somos profesionales certificados por una universidad (nacional o extranjera), y que existe una institución en el país que legaliza dicho certificado a nivel nacional (CONESUP), por lo tanto no es posible pasar la ley por alto y desconocer el campo de acción de dicha institución.

Obviamente se debe buscar una solución provisional, a lo que creemos que seguramente la propuesta de César sea la más viable teniendo que ser consultada y discutida, por parte de la directiva actual y su respectiva Asamblea. 

Bien… para que sea una realidad este reglamento del estatuto, la directiva debe difundir esta documentación a todos los miembros activos y de allí convocar a una asamblea (general o extraordinaria) para discutir correcciones finales y votar por su aceptación.

Espero que estas líneas satisfagan las “dudas” existentes entre los colegas, es más invitamos a toda la comunidad, por medio de este foro a que sea parte activa del colegio no solo con su opinión, sino también siendo parte del CPAE, y como ya saben toda opinión bien argumentada siempre es válida. Espero que este percance no sea el medio para debilitar a la comunidad arqueológica ecuatoriana que trata de nacer.

Agradezco a los directivos de la web de arqueología ecuatoriana que desde siempre estuvieron tras la pista del Colegio, dándonos cobertura desinteresada, de allí este espacio de discusión que se ha abierto.

Atte.
Fernando Mejía

Somos los que tenemos mucho curriculo y poco pedigrí

Re: Creación del Colegio de Profesionales Arqueólogos del Ecuador

El mensaje de Fernando es una respuesta (¿oficial?) que despeja algunas de las posiciones que Cesar ha traducido en su carta. Ciertamente apreciamos la entereza con la que Fernando evoca los temas. Lo importante sería saber que opinan los colegas desde sus distintos ámbitos. No creo que sea una buena política comenzar la vida colegiada con pie izquierdo (aunque de hecho la izquierda es siempre la mejor opción), pero si conviene que todas las posiciones queden claras y no hayan malentendidos que pueden ser fácilmente aclarados a tiempo. Por ello yo agradezco personalmente a Fernando por sus comentarios.

Con esto ya bien asentado, creo que para avanzar con la discusión de la temática de la creación, o mejor aún de la existencia, de un colegio o varias asociaciones con fines de defensa gremial es conveniente recordar algunas ideas que yo lance hace ya más de un año, con ocasión de la mesa redonda de Arqueología en el II Congreso de Antropología y Arqueología Ecuatoriana. Por ello me permito hacer una breve cita textual de lo que dije en esa ocasión con respecto al tema de las asociaciones profesionales. Creo que los puntos que alli señalé siguen teniendo vigencia y hoy más que nunca deberían ser recordados para el bien de la práctica profesional. Como esto ya está publicado doy la referencia bibliográfica para que los interesados se remitan al texto integro.

- Asociaciones profesionales sin adeptos  (Paranoia e inseguridad de los practicantes)

El CALP, el pre-colegio de arqueólogos, la sociedad de Arqueología Ecuatoriana son por lo menos tres de los epitafios o lápidas que nos hemos puesto por indolencia, por el “que me importismo” que nos caracteriza. El problema es nuevamente un diagnóstico profundo de inseguridad profesional. Si nos asociamos, ¿no será que nos vayan a pedir algo… no será que la sociedad nos exige algo, algún resultado, alguna política alguna señal de vida?

Se dirá que el quid del asunto es un problema de no querer mezclarse a todo el mundo, ¿Cómo me voy yo asociar con esos fulanos que de científicos no tienen nada?… La arqueología es una ciencia antropológica o no es… nada de hacernos tecnólogos… ¿Para qué necesitamos agremiarnos, si así funcionamos mejor? Cada cual por su lado y a la sombra de la ignorancia mutua. Warren DeBoer decía que lo que caracterizaba a “la vuelta al Barbarismo” en las selvas altas de Esmeraldas hacia el 700 DC, era un estado de Paranoia Continua, que obligaba a la gente a aislarse en lo alto de una colina, desde donde observaba desconfiado e movimiento de sus pares y enemigos. Parece que los arqueólogos estamos viviendo en este estado de Barbarismo cultural. Para evitar ataques o críticas nos recluimos en nuestra colina alejada, pero mantenemos un ojo abierto, por si acaso se me acerque alguien…

Al fin y al cabo, así vivimos casi tranquilos, sin un código de ética, sin obligaciones morales, sin banderas o cuotas. Así, nadie me obliga a ser titulado, nadie me impide a pedir la firma a algún comedido para sacar mi contrato. Nadie me pide cuentas.  Así somos… es chéveres.

(Valdez, F., Una Década Arqueológica, hacia un Ecuador sin memoria, en II Congreso Ecuatoriano de Antropología y Arqueología. Balance de la última década : Aportes, Retos y nuevos temas, Garcia, F., tomo 1, pp. 141-149, FLACSO, Quito, 2007)

Con estas reflexiones claramente expuestas habría que preguntarse si entre los llamados profesionales de la arqueología (es decir, los que se ganan la vida con la práctica de esta disciplina) hay algún eco o alguna repercusión mental ante esta realidad dolorosa que caracteriza nuestra praxis.

Por mi parte, yo creo que la existencia de un colegio -o varios- es una necesidad profesional. Pues la unión hace la fuerza y el LABEL de un colegio es también una garantía de la calidad del trabajo arqueológico sus practicantes. El Colegio de antropólogos -arqueólogos- y lingüistas de Pichincha (CALP) es una asociación creada a inicios de la década de los años 80, que reagrupa casi 200 miembros de las distintas disciplinas antes señaladas. Si bien su vida activa es reducida, la directiva 2007-2008 hace esfuerzos por dinamizar su existencia, tanto en el plano profesional, como en el campo legal. Así por ejemplo, ya se han iniciado los trámites para la realización del III Congreso Ecuatoriano de Antropología y Arqueología. Sin embargo, la vida del colegio -de todo colegio profesional- depende del interés que le prestan sus miembros. La afiliación es un acto rápido, la actividad es en cambio una práctica cotidiana. La defensa de los intereses gremiales es una tarea necesaria, pero no es la única. La vida de un colegio es indudablemente el fruto de su trascendencia en la vida ciudadana. En el Ecuador la antropología, y la arqueología, están en todas partes, basta abrir los ojos para darse cuenta del papel que juegan -conscientemente o no- en nuestras vidas. Pero lo importante debe ser que es su presencia sea evaluada, promovida y difundida con bases sólidas y con honestidad. La existencia de un colegio (o varios) puede garantizar la validez de estos esfuerzos. Si individuamente somos buenos, colectivamente seremos mejores.

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Re: Creación del Colegio de Profesionales Arqueólogos del Ecuador

Protegidos por el escudo de la  legalidad, los colegas defienden la representación de los arqueólogos  del Ecuador, cuando la fuerza de la razón y la ética no les asisten. Acertadamente, ya César manifiesta que en un proceso de creación del colegio donde caminábamos juntos, aunque algunos un poco lentos, de repente el proceso deja de ser participativo  justo en las acciones para la elección de la directiva definitiva y son convocados solamente los “arqueólogos fundadores”, quedando fuera de toda decisión, los que por diferentes circunstancias no asistimos a aquella asamblea.

Oportunamente a raíz de la comunicación de aprobación del colegio por parte del presidente provisional, mediante correo  de 30 -10-2007, felicité y sugerí  que el proceso de elección de la nueva directiva se la haga también participativamente, además solicité   copias de los estatutos aprobados  por el MIES y el Acuerdo ministerial de aprobación del colegio. Curiosamente solo se envió el estatuto. Ya somos grandecitos como para entender que la fuerza de un dirigente radica en la unión de sus asociados y en sus buenas  acciones y no en la figura del  nombramiento como tal.

En ese escenario,  no es significativo los esfuerzos realizados para lograr la aprobación del colegio,  si al final hacemos la grande, no convocar a todos los arqueó[email protected], esto provoca no solamente la división o el que me importismo de los arqueó[email protected],  sino sobre todo la pérdida de los  grandes o pequeños  aportes a tantas luchas en beneficio de la defensa del patrimonio cultural que podríamos asumir, mediante un cuerpo colegiado voluntario. A propósito la colegiatura obligada va ser derogada en la Asamblea Constituyente.

No nos engañemos diciendo  que el marco legal no lo permite, todas las decisiones se pueden en Asamblea General, lo importante es tener la voluntad de diálogo constructivo para que todos los arqueó[email protected] presentes o no físicamente estemos adentro.

Posiblemente llevadas por el fervor de colaborar las compañeras asumieron en esas circunstancias la dirección del CPAE., pero conociendo su idoneidad, se que no van a apoderarse de aquellas prácticas excluyentes verticales que tanto daño han hecho a todos los niveles de la gestión organizativa  y al  país en general y van a tener el atrevimiento y el impulso ético para rectificar en beneficio  de la arqueología ecuatoriana.

Atte.

Mary Jadán V.

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Re: Creación del Colegio de Profesionales Arqueólogos del Ecuador

Hola.  Muchas felicitaciones por la creacion del CPAE y las gestiones que se estan realizando para el mejoramiento de su funcion.  Me agradaria conocer sobre los requisitos para la inscripcion al gremio  favor ayudenme con esta informacion y  con la direccion y/o telefono del Centro de Estudios Arqueologicos en Guayaquil,  quien o quienes dirigen este organismo ?    Gracias  Atte.  A. Garcia

8 última edición por alharawi (20-08-2008 10:46:11)

Re: Creación del Colegio de Profesionales Arqueólogos del Ecuador

Estimada Ale,

me apena tener que contestar yo a tus inquietudes, pero parece que los amigos del CPAE no leen o intervienen en el foro. La Presinda actual es la Lcda. Victoria Dominguez y el vicepresidente ejecutivo el el Lcdo. Fernando Mejia,  su correo electronico es [email protected] y sus telefonos son  022543527 ext  213 - 093305212. Existe tambien un blog que puedes consultar en la web ... poner Colegio de Profesionales Arqueologos del Ecuador en tu motor de bisquedas en la web y lo encontraras.

Saludos

Edit: la direccion del blog del CPAE: http://colegio.arqueo-ecuatoriana.ec